Junto al editor y escritor, Patricio Morales, presentarán los libros “Ejercicios prácticos para cocinar” y “El Arte de la Navegación”.
Para este miércoles 23, a las 17:30 horas, el Centro Cultural Casa Gonzalo Rojas realizará la presentación del seminario “Escorzos sobre la permanencia de lo transitorio en Gonzalo Rojas” a cargo del poeta y filósofo de la Universidad de Chile, Naín Nómez, quien además presentará su libro “Ejercicios poéticos para cocinar”.
Una cocina que asoma como parte de la cultura, por lo tanto, un reflejo esencial del pensamiento tanto en Occidente como en Oriente.
Sobre su obra, el profesor Nómez, quien además es Master of Arts de Carleton University y Ph.D.en la Universidad de Toronto, explica que “Gonzalo Rojas también habla de los alimentos, de este mundo de olores y sabores. Él también hace una relación muy fuerte entre las culturas occidentales y las culturas orientales, en sus poemas aparece permanentemente esta integración, articulándose unas con otras”.
Con base en lo anterior, “lo transitorio en lo permanente, tiene que ver también con las comidas, con este planteamiento muy esencial en Gonzalo Rojas donde aparece lo efímero y aquello que es trascendente y que permanece, lo que a mi juicio pasa con las comidas”.
En la oportunidad, también se presentará el libro “El Arte de la Navegación” del poeta y editor, Patricio Morales Lizana, monografía que durante este semestre fue presentada en distintas ciudades de México.
El editor adelanta que “este libro trata sobre tocar fondo y naufragar, a más no poder, pero que finalmente, este náufrago que sucumbe ante el oleaje, es capaz de salir a flote y llegar a puerto”. Detalla también que “lo venía trabajando desde hace 14 o 15 años, y que dio como resultado este producto, que ha tenido muy buena acogida”.
Ambos libros fueron publicados por la editorial AlaMira, lo que fue resaltado por el profesor Nómez, considerando que “es una editorial de regiones. No todo tiene que ser ni pasar en Santiago”, sostuvo.
La presentación del evento estará a cargo de Rowson Yeber, con la música de Carmen Castillo, para finalizar con un vino de honor.












