La Expo Internacional de Seguridad Eléctrica 2026 reunió a actores clave del mundo académico, industrial y regulatorio, para impulsar estándares globales y fortalecer una cultura preventiva para el desarrollo de la electromovilidad.
En un contexto marcado por la transición hacia energías más limpias y la creciente electrificación de la economía, expertos advirtieron sobre la necesidad urgente de cerrar brechas en formación en seguridad eléctrica. Este fue uno de los principales llamados que dejó la Expo Internacional de Seguridad Eléctrica 2026, realizada en Concepción y que reunió a más de 400 representantes del mundo académico, industrial y regulatorio.
La iniciativa, organizada por la Universidad del Bío-Bío en conjunto con la empresa ESYS, se posicionó como el principal espacio técnico-académico del sur de Chile en torno a la prevención de riesgos eléctricos, la aplicación de normativa internacional y la innovación en tecnologías de seguridad.
Durante las jornadas, expertos de la academia, la industria y organismos reguladores abordaron la relevancia de implementar estándares internacionales como los de la NFPA 70E y 70B, fundamentales para resguardar la seguridad de las personas, la infraestructura y la continuidad operativa en un entorno cada vez más electrificado.
Uno de los ejes centrales del evento fue el rol de la seguridad eléctrica en el avance de la electromovilidad, una tendencia global orientada a reducir la dependencia de combustibles fósiles. En este escenario, garantizar sistemas eléctricos confiables y seguros resulta clave para sostener la transición energética.
En esa línea, el director de la Escuela de Ingeniería Civil Eléctrica de la Universidad del Bío-Bío, Fredy Muñoz, subrayó que “la Expo fue un evento pionero a nivel nacional que congregó a la academia, industria y especialistas eléctricos en torno a la seguridad, un ámbito que hoy es una exigencia normativa, pero que aún no está suficientemente difundido en la comunidad”.
Asimismo, advirtió que “existe una brecha importante en la formación, ya que la seguridad eléctrica no se aborda en profundidad en los programas de estudio. Por ello, esta instancia buscó acercar estos conocimientos a estudiantes y profesionales, fomentando una cultura preventiva y mostrando tecnologías de vanguardia que mejoran la protección de las personas y la continuidad operativa”.
Desde la organización, el gerente general de ESYS, Guido Pardo, enfatizó que “el objetivo es avanzar hacia cero accidentes producto de la electricidad, lo que requiere generar una verdadera cultura de seguridad a través de espacios abiertos donde la comunidad pueda acceder a información técnica que no siempre está disponible”.
Agregó que “existe una brecha relevante en la formación en seguridad eléctrica, no solo en Chile sino en Latinoamérica, por lo que junto a la Universidad del Bío-Bío se han impulsado cambios concretos, como la incorporación de cursos obligatorios que permitan preparar mejor a los futuros profesionales”.
Desde la industria, la mirada apunta a integrar estos conocimientos desde la formación hacia la operación en terreno. El SME Líder de la Gerencia General de Operaciones Integradas y experto en sistemas eléctricos de Minera Escondida, Juan Reinaga, destacó que “estos espacios permiten conectar el mundo académico con la realidad de la minería, compartiendo con estudiantes y docentes los desafíos reales de la gestión del riesgo eléctrico”.
Añadió que “hoy la industria está enfocada en cómo el diseño de los equipos eléctricos incorpora la gestión del riesgo desde su origen, junto con el desarrollo de elementos de protección personal más avanzados, que combinan seguridad y confort para los trabajadores”, enfatizando además que el sector trabaja alineado con las mejores prácticas a nivel mundial.
El encuentro contó con la participación de actores estratégicos del sector energético y productivo, entre ellos Codelco, ENAP, Minera Los Pelambres y BHP, además de organismos como la SEC y NFPA Latinoamérica.
Además, contempló espacios de exhibición tecnológica, donde diversas empresas presentaron equipos de última generación orientados a mejorar la seguridad eléctrica, lo que reforzó el rol de la innovación en la reducción de riesgos en un entorno altamente electrificado.












