Para prevenir enfermedades respiratorias, la principal estrategia es la vacunación contra la influenza, además de ventilar los espacios cerrados, higienizar manos, preferir los lugares con menos aglomeraciones. En tanto, para cuidar la salud mental es mantenerse activos, mantener el contacto con seres queridos y evitar el aislamiento prolongado. Anticiparse al invierno, es siempre una buena estrategia y es mejor aún si se aplica sobre las recomendaciones que deben seguir las y los adultos mayores para prevenir enfermedades típicas de la temporada. Para ello, el especialista en geriatría Dr. Gregor Pinto, del Hospital Clínico
Herminda Martín, aconsejó adoptar medidas preventivas ante el aumento de enfermedades respiratorias y a resguardar su bienestar emocional durante la
temporada invernal. “Las personas mayores presentan un sistema inmune más vulnerable, por lo que es fundamental reforzar las medidas de prevención. Muchas veces las infecciones no se manifiestan con síntomas clásicos, sino con signos como confusión, caídas o desorientación, lo que requiere una consulta oportuna”, aseguró el Dr. Pinto. Por ello, la primera estrategia preventiva es acceder a la vacunación contra la influenza, pues está demostrado que disminuye la posibilidad de enfermar gravemente. “Las vacunas contra la influenza y COVID-19 son herramientas clave para prevenir cuadros graves, hospitalizaciones e incluso la muerte. En Chile, estas inmunizaciones forman parte de la estrategia nacional y están disponibles gratuitamente para los grupos prioritarios, incluyendo a las personas mayores”, reforzó el especialista. Para prevenir las enfermedades respiratorias, las principales recomendaciones son:
Preferir espacios ventilados, evitar aglomeraciones y usar mascarilla en caso
de síntomas o en lugares de alta concurrencia.
Utilizar ropa por capas para evitar cambios bruscos de temperatura.
Consumir frutas, verduras y líquidos calientes para fortalecer el organismo.
Mantenerse en movimiento, incluso dentro del hogar o con caminatas
protegidas del frío.
Evitar el uso de calefacción contaminante y renovar el aire regularmente.
A esto se suma el impacto del frío en la salud mental, asociado a aislamiento, menor exposición solar y disminución de la actividad física, en este ámbito el especialista agregó que: “La salud mental es tan importante como la física. Recomendamos mantener redes de apoyo, realizar actividades recreativas, mantener contacto con familiares y evitar el aislamiento prolongado”. Asimismo, se reitera la importancia de consultar en servicios de urgencia ante signos de alarma como dificultad respiratoria, confusión, caídas o decaimiento extremo, especialmente en personas mayores. La primera orientación puede recibirla mediante el fono Salud Responde 600 360 7777 y si obedece a sintomatología de salud mental en el fono *4141, No estás solo/a.












