Expertos en seguridad y exautoridades de La Araucanía señalaron que es inaceptable que el Estado esté impedido de realizar su labor en lugares que requieren su urgente atención y donde el orden público se encuentra comprometido. Ante la creciente violencia y la falta de control del Estado en la macrozona sur, el diputado
por La Araucanía, Stephan Schubert, manifestó su profunda preocupación ante la incapacidad del aparato estatal para ingresar y controlar territorios tomados que están vinculadas a actos delictivos. Esta situación, que ha sido calificada como una “gran deuda” del Estado, impide garantizar la seguridad y el orden público en varias comunas. La intervención de organizaciones territoriales ha exacerbado esta crisis al obstaculizar actividades fundamentales como el Censo y repeler a funcionarios encargados de cumplir órdenes judiciales. Ante este escenario, el legislador Schubert enfatizó: “No es aceptable que en Chile existan lugares donde el Estado no entre, donde no cense desde hace ya varios gobiernos, donde la policía no puede entrar a cumplir resoluciones judiciales o simplemente entrar, donde
el Estado en el fondo está al margen. Ese control territorial es inaceptable y aquí claramente el Estado de Chile ha incumplido con su primera obligación, que es brindar seguridad y poder tener el Estado el control de todo el territorio nacional y aplicar el Estado de derecho en todo el territorio nacional”, dijo.
El congresista añadió que la situación actual exige una reestructuración del control territorial y la reactivación de las políticas de seguridad en la región. “Esto va a haber que reconstruir, aquí hay mucho por hacer, no va a ser fácil, pero claramente hay una disposición del futuro gobierno de hacerse cargo de este asunto y resolverlo. Pero hasta ahora, claramente el Estado de Chile ha permanecido con una deuda respecto de todos los habitantes de esta macrozona, donde en particular hay control territorial. Eso, tenemos la esperanza, va a cambiar”. Finalmente, Schubert recalcó la urgencia de abordar la falta de control estatal en la
macrozona sur, donde la violencia y la inestabilidad han alcanzado niveles alarmantes. “La incapacidad del Estado para actuar en estas áreas no solo pone en riesgo la seguridad de sus habitantes, sino que también socava la confianza en las instituciones estatales y en el cumplimiento del Estado de derecho”, concluyó.












