En un Estadio Nelson Oyarzún que vibró de principio a fin, Ñublense y Universidad de Chile protagonizaron un duelo que prometía ser determinante para la parte alta de la Liga de Primera. Fue una batalla que se jugó centímetro a centímetro en el césped, pero que terminó definiéndose en la estrategia de las bancas, donde Juan José Ribera le ganó el gallito a Fernando Gago. La fórmula surtió efecto. Pese a que el “Romántico Viajero” logró romper el cerco en un par de ocasiones, careció de claridad en el último tercio. Por el contrario, fue Ñublense quien estuvo a punto de abrir la cuenta antes del descanso, aprovechando groseros errores en la salida de la retaguardia azul que desataron la furia de Gago en la zona técnica.
Duelo de cambios y el golpe final
En el complemento, el tablero se movió. Gago apeló a la receta que le dio réditos ante La Serena, enviando a la cancha a los juveniles Agustín Arce e Ignacio Vásquez. Sin embargo, Ribera respondió con precisión quirúrgica: el ingreso de Diego Sanhueza abrió las brechas necesarias para mantener a la U bajo presión.
Con este 1-0, Ñublense confirma su gran momento y se instala en los puestos de avanzada del torneo. Para la Universidad de Chile, el viaje al sur representa su primera jornada de sombras bajo el mando de Fernando Gago, quien deberá ajustar piezas tras verse superado en un duelo donde la táctica local fue implacable.












