Iniciativa impulsada por Corma y la empresa Arauco, fortaleció capacidades municipales y comunitarias en gestión de riesgos, consolidando un modelo colaborativo para enfrentar emergencias.
La Región del Maule, históricamente afectada por desastres naturales como el terremoto y tsunami de 2010, los mega incendios de 2017 y las inundaciones de 2023, avanza en fortalecer su capacidad de respuesta ante emergencias. Un programa desarrollado por Corma Maule – O’Higgins, en conjunto con la empresa Arauco, permitió que cinco municipios de la zona redujeran en un 35% la ocurrencia de incendios forestales durante la última temporada.
Las comunas de Curepto, Constitución, Empedrado, San Javier y Chanco —todas severamente impactadas por los incendios de 2017— fueron parte de esta estrategia, que combinó planificación, capacitación y trabajo comunitario. Según cifras del programa, los incendios disminuyeron de 133 a 87 en un año, pese a que solo se intervino el 23% del territorio.
El alcalde de Constitución, Carlos Valenzuela, destacó la importancia del trabajo colaborativo para enfrentar emergencias. “La asociatividad es clave. Iniciamos la temporada con un incendio complejo, pero gracias al trabajo con Arauco y Corma, y a la firma de un convenio de colaboración, logramos cerrar este periodo de manera exitosa”, señaló. Asimismo, relevó el impacto de la capacitación a funcionarios, la formación de dirigentes sociales y las campañas de concientización dirigidas a la comunidad.
Por su parte, el gerente de Corma Maule – O´Higgins, Leonardo Vergara, manifestó que “la estructura municipal es la única presente en el 100% del territorio comunal para gestionar emergencias con eficacia. Por eso, debemos apoyar y fortalecer esa capacidad. Los resultados demuestran que este es el camino”.
El programa se enmarca en las nuevas responsabilidades que la ley del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED) asigna a los municipios, posicionándolos como líderes en la gestión local del riesgo.
En ese contexto, la iniciativa contempló tres ejes principales, donde se elaboraron planes comunales de prevención, la capacitación de equipos municipales en la operación de los COGRID (Comités para la Gestión del Riesgo de Desastres) y la formación de líderes comunitarios mediante cursos de respuesta ante emergencias.
Desde la empresa Arauco, su jefa de Asuntos Públicos, Javiera Martínez, explicó que la empresa ha fortalecido su enfoque preventivo tras enfrentar diversos eventos que afectaron sus operaciones, como el aserradero Mutrún en 2010, el aserradero El Cruce en 2017 y la planta Licancel en 2023. “Hoy trabajamos de manera permanente en la identificación de riesgos, planificación preventiva, simulacros y coordinación con autoridades y comunidades”, indicó.
El impacto del programa también se refleja a nivel local. El alcalde de Empedrado, Carlos Correa, destacó que su comuna es, por segundo año consecutivo, la con menor cantidad de incendios en la región. “Esto es resultado de un esfuerzo colaborativo sostenido, con capacitaciones a funcionarios, organizaciones y vecinos, y acciones concretas que fortalecen la seguridad del territorio”, señaló.
De esta forma, la experiencia en el Maule se proyecta como un modelo replicable de articulación público-privada, donde la prevención, coordinación y fortalecimiento de capacidades locales. se consolidan como pilares fundamentales para enfrentar los desafíos de los incendios.












