La Cámara de Diputadas y Diputados rechazó esta semana la idea de legislar un proyecto que buscaba reemplazar el feriado nacional del 12 de octubre -conocido como el “Encuentro de Dos Mundos”- por un día festivo regional, definido según las costumbres y tradiciones de cada territorio.
La iniciativa, que pretendía avanzar en descentralización y reconocimiento de identidades locales, fue archivada al no lograr la mayoría necesaria para continuar su tramitación.
Con 66 votos a favor, 53 en contra y 15 abstenciones, el proyecto fue desestimado, ya que el número de votos favorables no superó la suma de rechazos y abstenciones, tal como exige el reglamento de la Cámara. Esto implica no solo su archivo inmediato, sino también que la misma idea matriz no podrá ser discutida nuevamente hasta dentro de un año, es decir, a partir de agosto de 2026.
El texto legal unificaba dos iniciativas previas: una moción parlamentaria y un mensaje del Ejecutivo, contenidas en los boletines 16.845 y 16.966. En concreto, la propuesta planteaba eliminar el feriado del 12 de octubre y, en su lugar, declarar un feriado regional permanente por cada una de las 16 regiones del país. El objetivo era mantener el mismo número de días festivos a nivel nacional, sin generar impacto fiscal ni reducir días hábiles laborales.
En el caso de Ñuble, el diputado independiente-DC Felipe Camaño fue el único de la región que votó a favor del proyecto. Frank Sauerbaum (RN) lo rechazó; mientras que Marta Bravo (UDI) y Sara Concha (Partido Social Cristiano) optaron por abstenerse. Cristóbal Martínez (UDI), en tanto, no emitió voto.
Fortalecer la identidad local
Desde el oficialismo y sectores independientes, los argumentos a favor destacaron que el proyecto permitía visibilizar la diversidad cultural del país, promovía la descentralización y entregaba a cada región la posibilidad de definir una fecha conmemorativa en función de su identidad histórica y cultural.
En ese contexto, Felipe Camaño lamentó profundamente el resultado de la votación.
“Lo aprobé porque Ñuble podría haber tenido como feriado regional el 20 de agosto, fecha del natalicio de Bernardo O’Higgins. Es una causa que he defendido desde que asumí como diputado, y que incluso fue respaldada por esta misma Cámara el año pasado, a través de una resolución de mi autoría. Ésta era la oportunidad para consagrarlo a nivel regional”, señaló.
El parlamentario criticó el rechazo desde sectores de derecha, acusando una falta de disposición al diálogo.
“Siempre se alega que Chile tiene demasiados feriados, pero éste no era uno nuevo: se reemplazaba uno existente. Además, advertí que el texto tenía un error técnico al eliminar el feriado comunal del 20 de agosto en Chillán y Chillán Viejo, pero eso era corregible en las etapas posteriores. Ahora, ni siquiera se podrá debatir. Es frustrante”, sostuvo.
Frank Sauerbaum, por su parte, explicó su rechazo apuntando a la necesidad de una visión nacional respecto del calendario de descansos.
“Estamos tratando de ordenar y modernizar la distribución de los feriados en Chile. La idea es ampliar las vacaciones anuales para que las familias puedan organizar mejor sus tiempos, y no seguir sumando interrupciones productivas aleatorias. No tiene sentido que una región tenga feriado y la vecina no. Eso afecta la interdependencia regional y la relación con Santiago, lo que termina perjudicando tanto a las personas como a las empresas”, argumentó.
Una visión más crítica planteó la diputada Sara Concha, quien aunque reconoció la intención de fortalecer la identidad regional, advirtió sobre los efectos jurídicos y simbólicos del cambio propuesto.
“Este proyecto borraba un símbolo nacional compartido y fragmentaba el calendario común de descansos. Además, generaba complejidades operativas, jurídicas, e incluso, desigualdades entre regiones. El fortalecimiento de la identidad local no puede hacerse a costa de la unidad nacional”, afirmó.












