Alrededor de 60 personas participaron en la jornada, que reunió a representantes del mundo público, académico y de la ciudadanía, consolidando un proceso participativo clave para la definición de prioridades de conservación de la biodiversidad en la región.
Con una amplia convocatoria y diversidad de actores, se desarrolló en el Centro de Extensión de la Universidad del Bío-Bío el segundo taller para la elaboración de la Planificación Ecológica de la región de Ñuble, instancia que permitió dar continuidad al proceso iniciado previamente en la comuna de Cobquecura, donde se realizó el primer taller con enfoque participativo.
La actividad reunió a cerca de 60 participantes, incluyendo comunidad estudiantil, academia, ciudadanía y representantes de instituciones como el SBAP, la Seremi de Agricultura, la Dirección de Obras Portuarias, Sernatur, equipos Prodesal, CONAF, el Gobierno Regional, SENAPRED, además de profesionales de municipios de Pemuco, Pinto, Chillán, Chillán Viejo, San Nicolás, Quillón y Yungay, junto a organizaciones no gubernamentales.
Este proceso es impulsado y liderado por el Ministerio del Medio Ambiente, en el marco de la Ley N°21.600, que crea el Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, y se desarrolla gracias al apoyo del Proyecto GEF Restauración de Paisajes, y el Laboratorio de Ecología de Paisajes (LEP) de la Universidad de Concepción, quiénes estaban a cargo de la ejecución del proyecto.
La seremi del Medio Ambiente de Ñuble, Angélica Cuevas Palominos, valoró la convocatoria y el desarrollo del proceso, destacando su carácter participativo: “Este es un proceso muy relevante para la región y que sin duda tiene que construirse con la participación de la comunidad. Hemos tenido una muy buena convocatoria en ambos talleres, lo que demuestra el interés que existe por ser parte de cómo proyectamos nuestro territorio. Aquí se recogen miradas, experiencias y también preocupaciones, que son fundamentales para avanzar en una planificación ecológica con sentido. Este trabajo, que impulsa el Ministerio del Medio Ambiente y que se enmarca en la implementación del Servicio de Biodiversidad y Áreas Protegidas, nos permite avanzar de manera concreta en la protección de nuestra biodiversidad. Además, tal como lo ha señalado el Presidente José Antonio Kast, es importante que estas herramientas consideren la realidad de los territorios y a las personas que los habitan”.
Durante la jornada, el trabajo se desarrolló mediante metodologías participativas organizadas en grupos, divididas en dos etapas. La primera estuvo enfocada en biodiversidad, abordando hábitats de especies, ecosistemas particulares y sitios relevantes a destacar para su protección y gestión. La segunda etapa se centró en la identificación de servicios ecosistémicos presentes en el territorio regional, junto con la discusión de su grado de priorización entre los participantes.
En este contexto, Cristian Echeverría, profesor titular de la Universidad de Concepción y director del proyecto de planificación ecológica, explicó el alcance del trabajo que se está desarrollando: «Lo que estamos llevando a cabo son dos grandes cosas. Por un lado, la guía de planificación ecológica terrestre, que ya está hecha, fue publicada; y la otra parte son llevar a cabo las planificaciones ecológicas para la región de Maule, de Ñuble y de Biobío. Maule, que tenemos prácticamente listo, usó información que hicimos la vez pasada; sí, es una actualización de Maule. En el caso de Ñuble y Biobío es partir de cero. Para eso, los talleres que estamos sosteniendo en abril son importantísimos, porque es la primera parte de todas estas etapas que son secuenciales, con el fin de capturar la información, capturar la necesidad de las personas, capturar todo lo que las personas quieren proteger, cómo ellos quieren que el paisaje se vea a futuro. Y estos talleres son los insumos para poder nosotros pasar a las etapas de priorización espacial, propuestas y también validación con los actores».
Desde el Gobierno Regional, también se destacó la relevancia de este proceso como insumo para la planificación territorial. Pablo San Martín, profesional de la División de Planificación y Desarrollo Regional, señaló: «Tal como mencionó la seremi, este trabajo es fundamental para generar un insumo para la elaboración del futuro plan regional de ordenamiento territorial, que es un producto cuya responsabilidad de elaboración es del Gobierno Regional. El plan regional, en sí mismo, por sí solo, no genera áreas especiales, sino que recoge territorios y áreas que son levantados por distintas normas que manejan distintos sectores, y esto en particular es un ejercicio fundamental, yo diría, para entregar ese insumo».
Posterior a la realización de ambos talleres, el Laboratorio de Ecología del Paisaje (LEP) de la Universidad de Concepción llevará a cabo la sistematización de la información recopilada, permitiendo consolidar resultados que darán origen a la Planificación Ecológica Regional de Ñuble, instrumento clave para orientar la gestión del territorio y la conservación de la biodiversidad en la región.
La Planificación Ecológica es un instrumento establecido en la Ley N°21.600 que busca definir prioridades de conservación de la biodiversidad, tanto dentro como fuera de áreas protegidas, a escala regional. Si bien no tiene carácter normativo, constituye un insumo clave para la toma de decisiones públicas, especialmente en el desarrollo de instrumentos de ordenamiento territorial sometidos a Evaluación Ambiental Estratégica, promoviendo una gestión integrada del territorio y sus recursos naturales.












