En el marco del Día Mundial del Riñón, que este año se conmemora bajo el lema “Salud renal para todos”, desde la red asistencial de Ñuble relevaron la importancia de la prevención, el diagnóstico oportuno y el control de las enfermedades crónicas que pueden afectar la función renal.
La enfermedad renal crónica constituye un problema de salud pública que, en muchos casos, evoluciona de forma silenciosa. Por ello, la pesquisa temprana y el control de factores de riesgo resultan fundamentales para prevenir complicaciones mayores y mejorar la calidad de vida de las personas. Cada 12 de marzo se conmemora esta fecha a nivel mundial, instancia en la que desde el Servicio de Salud Ñuble (SSÑ) y el Hospital Clínico Herminda Martín (HCHM)
reforzaron el llamado al cuidado de la salud y adopción de hábitos de cuidado. En esa línea, el Subdirector de Gestión Asistencial del SSÑ, Dr. Max Besser Valenzuela,
destacó que “el cuidado de la salud renal debe comenzar desde etapas tempranas y mantenerse a lo largo del ciclo vital. Muchas enfermedades renales se pueden
prevenir o retrasar si las personas mantienen controles periódicos y adquieren hábitos saludables. La detección temprana permite iniciar tratamientos oportunos y
evitar que la enfermedad avance hacia etapas más complejas que requieran diálisis o trasplante”. Por su parte, el nefrólogo del HCHM, Dr. Boris García Rodríguez, advirtió que uno de los principales desafíos es que la enfermedad renal crónica puede avanzar sin síntomas evidentes. “En ocasiones, los pacientes pueden tener una pérdida de más del 90% de su función renal sin darse cuenta, por lo que es muy importante el pesquisaje sobre todo en grupos de riesgo como personas mayores de 60 años, pacientes con antecedentes familiares con enfermedad renal crónica, enfermedades renales hereditarias o que tengan diabetes o hipertensión arterial”. Asimismo, el especialista indicó que el diagnóstico inicial puede realizarse en la atención primaria mediante exámenes simples. “La detección se realiza a través de
exámenes básicos como la medición de creatinina en sangre y un examen de orina que evalúa la relación albuminuria-creatininuria. Estos elementos nos permiten clasificar la enfermedad renal crónica en sus distintas etapas, que van de la 1 a la 5, que es la más avanzada y donde seguramente el paciente va a requerir algún método de diálisis”, agregó.
La importancia de la prevención Prevenir es clave, especialmente a través el control adecuado de enfermedades crónicas no transmisibles. La recomendación es mantener una alimentación equilibrada, moderar el consumo de sal, asegurar una adecuada hidratación y realizar controles médicos periódicos, particularmente en personas con factores de riesgo. Desde la red asistencial reiteraron el llamado a la comunidad a informarse, recordando que la salud renal es fundamental para el bienestar general de las personas.












