El proyecto, con ejecución proyectada hasta 2030, considera una serie de encuentros con la comunidad y autoridades, destacando medidas medioambientales, plazos definidos y una robusta infraestructura hídrica para el desarrollo regional en Ñuble.
El Ministerio de Obras Públicas (MOP), a través de su Dirección de Obras Hidráulicas (DOH), inició una serie de reuniones de participación ciudadana en el marco del proyecto “Construcción Embalse Zapallar, Región de Ñuble”, instancia que busca informar a la comunidad y autoridades sobre los alcances de esta iniciativa, junto con recoger inquietudes y fortalecer el trabajo colaborativo durante su ejecución.
El contrato comenzó el 4 de diciembre de 2025 y contempla un plazo de 1.620 días, proyectando su término para el 12 de abril de 2030. La obra permitirá almacenar hasta 80 millones de metros cúbicos de agua en el río Diguillín, beneficiando a cerca de 2.500 agricultores e incorporando 10 mil nuevas hectáreas de riego, contribuyendo a una mayor seguridad hídrica en la región.
El seremi de Obras Públicas de Ñuble, Luis Carrasco, destacó el inicio de este proceso participativo. “Estamos dando inicio a una serie de encuentros con la comunidad, porque este proyecto no solo se trata de infraestructura, sino de generar confianza, diálogo y desarrollo sostenible. Queremos que las personas conozcan en detalle las obras, los plazos y las medidas ambientales que estamos implementando desde el primer momento”.
En términos técnicos, el Embalse Zapallar contempla una presa de tipo CFRD (relleno de gravas compactadas con pantalla de hormigón), con coronamiento a cota 519 msnm y una carpeta de rodado de 8 metros de ancho. Entre sus principales obras destacan un sistema de captación, túneles de desvío, evacuador de crecidas, obras de entrega y una completa red de canales.
El canal matriz Zapallar tendrá una extensión aproximada de 4,3 kilómetros y una capacidad de 8,5 m³/s, incorporando además un túnel de 296 metros de longitud y un sifón de 305 metros, compuesto por dos tuberías de hormigón. A esto se suma una red de canales derivados que alcanzan los 7,2 kilómetros, permitiendo el riego de sectores como El Parrón.
Asimismo, el proyecto considera el mejoramiento de 9,3 kilómetros de caminos públicos existentes y la construcción de un nuevo camino borde de embalse de 4,3 kilómetros, incluyendo pavimentación, drenajes, señalización y medidas de seguridad vial para mantener la conectividad durante las obras.
Buenas noticias
Desde la Junta de Vigilancia del Río Diguillín, su gerente, Francisco Saldías, valoró el proceso. “Este embalse es clave para el desarrollo agrícola de la cuenca. La participación ciudadana desde el inicio permite avanzar con mayor certeza, recogiendo las inquietudes del territorio y fortaleciendo la relación entre el Estado, los regantes y la comunidad. Estamos muy contentos porque con la visita del Subsecretario de obras públicas que vinoa ratificar la voluntad presidencial de continuar con la construcción de este embalse”.
Por su parte, el presidente de la Junta de Vigilancia, Juan Carlos Villagra, destacó el impacto de la iniciativa. “Este es un proyecto largamente esperado, es una obra extraordinaria, estamos muy contentos con ella y esperamos que pueda avanzar la construcción. Hoy no solo vemos avances, sino también un enfoque que integra a la comunidad y considera medidas ambientales relevantes, lo que es fundamental para su sostenibilidad en el tiempo. La cantidad de hectáreas incorporadas al riego, potenciarán a esta región no solo en los agricultores beneficiarios, sino que en toda la comunidad”.
En materia ambiental, el proyecto incorpora diversas medidas comprometidas, como control de polvo y ruido, monitoreo de calidad de aguas, rescate y relocalización de especies vegetales y fauna, protección de sitios arqueológicos y planes de desarrollo turístico. También se han implementado buses de acercamiento gratuitos que operan de lunes a domingo con salida desde los sectores de pasarela San Vicente en El Carmen, hasta la plaza d ePinto y Paradero Lomas Altas hasta la Plaza de Pinto, beneficiando a los vecinos de San Vicente Alto y Bajo, Lomas Altas, Pedregal, Las Hormigas y El Chacay.
El Plan de Participación Ciudadana contempla encuentros ampliados, reuniones territoriales, trabajo puerta a puerta y vinculación con establecimientos educacionales, asegurando una comunicación permanente durante toda la ejecución del proyecto.












