Manuel Mosquera Sánchez, murió mientras ejercía su labor de párroco en las diferentes comunas de Ñuble, trabajó como director de la Revista Nuestro Camino por más de 20 años, y promovió la comunicación e información entre las comunas de la región.
El padre Manuel Mosquera Sánchez nació el 27 de junio de 1931, en la villa de Quiroga, provincia de Lugo, España. Llegó a Chile, a la Diócesis de Chillán, el 17 de julio de 1969. Estuvo en las parroquias de San Ignacio, Yungay, Cachapoal, San Fabián de Mico y Coihueco.
En San Ignacio, creó un hogar de niñas para estudiantes de los sectores más alejados, además de talleres de capacitación para jóvenes, un centro de rehabilitación de alcohólicos y comedores infantiles para las familias de escasos recursos.
En Yungay, realizó obras como la construcción del hogar “Oreste Montero”, para estudiantes rurales; colaboró con la construcción de la nueva iglesia en la Parroquia San Miguel; creó una clínica para alcohólicos y el grupo de rehabilitados “San Jorge”; creó una barraca maderera para dar trabajo a gente necesitada; creó la radio comunitaria campesina, ayudó a la fundación de la Escuela Parroquial, actual Colegio Divina Pastora de Yungay, y por último, apoyó fuertemente a las postas de salud rural organizando un sistema de comunicación por radio, todo un avance para la época. Tanto en Cachapoal como en San Fabián su labor fue semejante, manteniendo comedores para niños y diferentes talleres productivos de autogestión para las mujeres.
En 1988 llegó a Coihueco, donde ejerció su labor de pastor, lo que se ha traducido en acciones como la creación de la Clínica de Rehabilitación de Alcohólicos, la renovación de las 29 capillas de la comuna, la mantención, mejora y ampliación del cementerio parroquial, la creación de la radio parroquial “Radio 2000” y, sin la fundación del Colegio Parroquial Lorenzo Mondanelli, en 1991.
En marzo del 2012, el Parlamento chileno le otorgó la nacionalidad por gracia,
Hoy sus días terminaron en la tierra dejando un legado que permanecerá vivo en cada corazón de los Coihuecanos.












