Preocupación existe en el sector de las pequeñas y medianas empresas de Chillán tras la entrada en vigencia de la reducción de la jornada laboral de 44 a 42 horas semanales, medida contemplada en la Ley N° 21.561.
Así lo manifestó el presidente de la Cámara de Comercio de Chillán, Alejandro Lama, quien señaló que la normativa ha generado inquietud entre los empresarios locales, especialmente por su impacto en la atención de público y en los procesos productivos.
“El cambio afecta notoriamente a muchas empresas. Hay algunas que pueden reorganizar sus turnos, pero otras no tienen esa flexibilidad, como aquellas que operan las 24 horas del día, donde esta reducción implica prácticamente perder media jornada laboral a la semana”, explicó.
El dirigente indicó que este escenario obligará a un proceso de adaptación que no será sencillo para todos los rubros. “Hemos recibido múltiples opiniones de nuestras PyMEs, las que también hemos transmitido a nivel nacional. No es fácil ajustarse, pero es un proceso que hay que enfrentar”, agregó.
En esa línea, destacó la importancia del diálogo entre empleadores y trabajadores para definir la distribución de las horas laborales, considerando distintos esquemas de trabajo, como jornadas de lunes a viernes o de lunes a sábado.
Finalmente, recordó que la Dirección del Trabajo estableció lineamientos claros para la implementación de la medida, permitiendo, por ejemplo, que trabajadores con jornadas de cinco días puedan reducir su horario de salida en dos días de la semana, siempre en coordinación con sus empleadores.












