En el mundo rural, el agua no es solo un recurso productivo: es la base de la vida, del trabajo diario y de la permanencia de las familias en el campo. En un contexto marcado por el déficit hídrico y los incendios forestales registrados en enero de 2026, el Instituto de Desarrollo Agropecuario (INDAP) anunció una inversión superior a los $1.512 millones para fortalecer la seguridad hídrica de la Agricultura Familiar Campesina en la Región de Ñuble durante el año 2026.
La inversión será ejecutada a través de cuatro programas estratégicos de riego y gestión del recurso hídrico, orientados a mejorar el acceso al agua, aumentar la eficiencia en su uso y entregar mayor certeza jurídica a los agricultores y agricultoras de la región.
Dentro del total regional, $460 millones serán destinados al Programa de Riego Asociativo (PRA), enfocado en 8 proyectos colectivos que ya cuentan con estudios de factibilidad y que permiten mejorar o construir infraestructura de riego para comunidades y organizaciones de usuarios de agua. En tanto, el Programa de Riego Intrapredial (PRI) contará con $389 millones, orientados a soluciones como tecnificación del riego, obras de acumulación y mejoras en la conducción del agua al interior de los predios.
A estas iniciativas se suma el Programa de Obras Menores de Riego (PROM‑R), con una inversión de $382 millones, que permitirá ejecutar obras de rápida implementación —como pozos profundos— fundamentales para asegurar el abastecimiento de agua en los sistemas productivos de la Agricultura Familiar Campesina.
La directora regional (s) de INDAP Ñuble, Claudia Parra Bello, detalló que “en el marco del PROM‑R, el equipo de INDAP ha desarrollado un importante trabajo previo en terreno, con 100 solicitudes de prefactibilidad ya realizadas, y una focalización especial en agricultores afectados por incendios forestales. En este contexto, se identificaron 19 afectaciones directas de riego en las comunas de Coelemu y Portezuelo, priorizando el financiamiento de materiales esenciales para restablecer el riego; además, otras 80 familiar serán beneficiadas con fuentes de agua, sistemas de bombeo y conducción, con un monto máximo de $3.500.000 por agricultor”.
José Rozas Aguilera, agricultor del sector Ateuco de la comuna de Pemuco, es uno de los primeros agricultores beneficiados con el PROMR 2026, gracias al cual ya cuenta con su pozo profundo. “Excelente esta ayuda, porque con esta crisis de agua logramos muy pocas cosas. Ahora voy a poder regar la pradera para tener alimento para los animales y tenerlos en mejores condiciones gracias a INDAP”, destacó.
En el caso del PRI, el programa considera un monto promedio de $8 millones por proyecto, con topes de financiamiento que alcanzan hasta $10 millones para predios entre 0,5 y 1 hectárea, y hasta $6 millones para predios menores a 0,25 hectárea. La priorización técnica de las inversiones pone el énfasis en la tecnificación del riego, seguida por automatización y, en último lugar, energía fotovoltaica, reforzando el foco en la eficiencia hídrica.
El seremi de Agricultura, Juan Luis Enríquez, enfatizó que “Ñuble es una región silvoagropecuaria y el agua es necesaria para el desarrollo agrícola. No debemos olvidar que el agua es el motor del crecimiento de nuestra región. Como política de gobierno del presidente José Antonio Kast y del delegado presidencial regional Diego Sepúlveda, nuestra misión es dar seguridad en la productividad del campo: seguridad hídrica con proyectos de riego que hacen más eficientes el uso del recurso agua y seguridad rural, disminuyendo abigeatos y robos de los cuales son víctimas los agricultores y, por lo tanto, seguridad productiva”.
Actualmente, los programas PRA, PRI y PROM‑R mantienen sus concursos abiertos hasta el 24 de abril, por lo que INDAP realizó un llamado a las y los agricultores interesados a acercarse a sus respectivas Agencias de Área, donde podrán recibir orientación técnica y acompañamiento durante el proceso de postulación.
Los proyectos presentados por agricultores y agricultoras que resultaron afectados por los incendios forestales de enero de 2026 contarán con puntaje adicional en los concursos PRI y PROM‑R, reconociendo el impacto que estas emergencias tuvieron en la infraestructura productiva y el acceso al recurso hídrico.
Asimismo, el Bono Legal de Aguas (BLA) dispondrá próximamente de $93 millones, con el objetivo de apoyar la regularización de los derechos de aprovechamiento de aguas, facilitando el acceso a otros instrumentos de fomento y entregando certeza jurídica a los productores.
«Esta inversión refleja una política regional coherente con el desafío de avanzar hacia una seguridad hídrica para la Agricultura Familiar Campesina. A través de programas como PRA, PRI y PROMR estamos mejorando la eficiencia en el uso del agua, ampliando la superficie de riego y entregando soluciones concretas, tanto intraprediales como asociativas, que permiten a las y los agricultores adaptarse al cambio climático y dar sostenibilidad a su actividad productiva en el largo plazo», señaló la autoridad regional de INDAP Ñuble.
Desde INDAP destacaron que esta inversión busca no solo mejorar la productividad agrícola, sino también entregar certeza, dignidad y proyección de futuro a las familias campesinas, fortaleciendo su capacidad para enfrentar el cambio climático y asegurando la continuidad de la Agricultura Familiar Campesina como un pilar del desarrollo rural y la seguridad alimentaria de la Región de Ñuble.












