- La expansión del transporte eléctrico y las metas de carbono neutralidad están acelerando la demanda por técnicos especializados, abriendo oportunidades concretas de formación y empleo en el país.
Chile está avanzando con fuerza en la electromovilidad, impulsado por la transición energética y el uso de tecnologías más limpias. Hoy el país tiene una de las flotas de buses eléctricos más grandes fuera de China.
Según el último balance del Ministerio de Transportes y Telecomunicaciones, en Santiago actualmente operan 4.088 buses eléctricos, lo que representa el 62% del total del sistema, cifra que sigue creciendo en regiones. A esto se suman metas ambiciosas: al 2035, el 100% de las ventas de vehículos serán de cero emisiones y, hacia 2030, el 80% de la energía provendrá de fuentes renovables.
Este cambio no solo impacta el transporte, también la educación. Cada vez aparecen más carreras técnicas pensadas para responder a esta nueva industria y a la necesidad de trabajadores especializados.
Una de ellas es Técnico en Electromovilidad y Autotrónica, que forma profesionales para trabajar con vehículos eléctricos e híbridos. “La carrera combina electricidad, electrónica y mecánica, con foco en tecnologías actuales. Los estudiantes aprenden a diagnosticar fallas, mantener sistemas de propulsión eléctrica, trabajar con baterías y sistemas de carga”, explica Lithssey Vega, jefe disciplinar de Automatización y Robótica del Instituto Profesional IACC.
Además, agrega que la formación incluye uso de software, simuladores y herramientas digitales, junto con contenidos clave en seguridad eléctrica y eficiencia energética.
¿A quién está dirigida esta carrera?
Esta carrera está orientada a estudiantes con interés en la tecnología, la innovación y el funcionamiento de sistemas eléctricos y automotrices, especialmente en el contexto de la electromovilidad.
“Si bien, no se requiere experiencia previa avanzadas son fundamentales los conocimientos en sistemas eléctricos automotrices asociadas a vehículos eléctricos e híbridos, así como en baterías de ion-litio y sistemas de almacenamiento de energía. También es clave comprender el funcionamiento de los sistemas que permiten transformar y gestionar la energía dentro del vehículo”, destaca la académica de IACC.
Al respecto, enfatiza que esta carrera representa una oportunidad para técnicos y mecánicos tradicionales que buscan reconvertirse y proyectarse en una industria con alto crecimiento y proyección laboral.
Más allá de la mecánica tradicional
A diferencia de la formación automotriz tradicional, esta carrera integra tecnologías emergentes propias de la electromovilidad, como sistemas de propulsión eléctrica, baterías de alta capacidad, gestión y almacenamiento de energía, electrónica de potencia y software de control y diagnóstico avanzado. Asimismo, incorpora el estudio de infraestructura de carga y protocolos de seguridad en sistemas de alta tensión.
Este enfoque permite a los estudiantes adquirir competencias acordes a los requerimientos actuales de la industria, en un contexto donde la digitalización y la sostenibilidad están redefiniendo los perfiles laborales.
Alta empleabilidad y nuevos espacios laborales
El campo laboral para estos técnicos es amplio y en expansión. Las oportunidades se concentran en transporte público eléctrico, empresas de mantenimiento automotriz, minería, logística, energía y centros de diagnóstico técnico.
“Existe un crecimiento de la infraestructura de carga —como electrolineras públicas y privadas— y la incorporación de vehículos eléctricos en flotas de distribución de última milla, lo que abre nuevas áreas de especialización. En minería, uno de los sectores estratégicos del país, también se observa un avance en la electrificación de maquinaria y transporte interno, lo que incrementa la demanda por técnicos capacitados en estas tecnologías”, destaca Vega.
Rol clave en la transición energética
La Estrategia Nacional de Electromovilidad proyecta un ecosistema donde el transporte será progresivamente cero emisiones, incluyendo la electrificación del transporte de carga pesada hacia 2045. En este escenario, los técnicos especializados jugarán un rol clave en la implementación, operación y mantenimiento de estas soluciones.
“La transición energética incrementará significativamente la demanda por técnicos especializados, particularmente en áreas como transporte público eléctrico, infraestructura de carga y logística urbana”, concluye la profesional de IACC.
Saludos,
Gabriela Lazo












