En doce meses se registró un descenso de 1,4 puntos porcentuales, explicado por el alza de la fuerza de trabajo (2,3%), menor a la presentada por las personas ocupadas (3,8%).
La cifra significó un descenso de 1,4 puntos porcentuales (pp.) en doce meses, debido a que el alza de la fuerza de trabajo (2,3%) fue menor a la presentada por las personas ocupadas (3,8%). Por su parte, las personas desocupadas disminuyeron 13,0%.
Respecto al mismo periodo del año anterior, las tasas de participación y de ocupación se situaron en 58,1% y 53,7%, creciendo 0,9 pp., y 1,6 pp., respectivamente. Por otra parte, la población fuera de la fuerza de trabajo disminuyó 1,4%.
En las mujeres, la tasa de desocupación se situó en 8,7%, con una reducción de 1,5 pp. en doce meses; mientras que en los hombres, la tasa de desocupación fue 6,6%, con una disminución de 1,2 pp. en el mismo período.
Personas ocupadas
En doce meses, la estimación del total de personas ocupadas experimentó un crecimiento de 3,8%, incididas tanto por los hombres (3,9%) como por las mujeres (3,7%).
Los sectores que más contribuyeron al aumento de la población ocupada fueron actividades de salud (15,3%), enseñanza (11,3%) y construcción (12,8%); mientras que por categoría ocupacional, el alza se observó principalmente en asalariado formal (11,6%) y personal de servicio doméstico (4,1%).
Informalidad
La tasa de ocupación informal se ubicó en 30,5%, con un descenso de 3,8 pp. en un año. Las personas ocupadas informales disminuyeron 7,7%, incididas tanto por los hombres (-5,7%) como por las mujeres (-10,2%).
Indicadores de subutilización de la fuerza de trabajo
La tasa combinada de desocupación y fuerza de trabajo potencial alcanzó 19,5%, con una reducción de 1,6 pp. en el período. En los hombres se situó en 15,4% y en las mujeres, en 24,2%. La brecha de género fue 8,8 pp.












