-
- Margarita Rodríguez
- Título del autor,BBC News Mundo
- 2 horas
- Tiempo de lectura: 11 min
Cuando el canciller de Argentina, Luis María Drago, supo lo que estaba pasando en Venezuela, se alarmó.
Solo días antes, el 9 de diciembre de 1902, 15 unidades de la armada inglesa y alemana se unieron para atacar el puerto de La Guaira, tomaron seis embarcaciones venezolanas y se hicieron del control de los muelles.
Al día siguiente, dos naves alemanas se apoderaron de un buque venezolano, mientras que «los ingleses incorporaron otro, el Bolívar, a su flotilla obligándolo a navegar con bandera británica», escribió el historiador Manuel Rodríguez Campos en el Diccionario de Historia de Venezuela de la Fundación Empresas Polar.
El 12 y el 13 de diciembre, «una expedición inglesa tomó por asalto el castillo Libertador y el fortín Solano de Puerto Cabello».
Un bloqueo a las costas venezolanas había sido declarado y buques de la armada italiana se unieron.
Días después, unidades alemanas «libraron un duelo de artillería con la guarnición del castillo San Carlos».
«Todos estos actos de violencia se produjeron sin una previa declaración de guerra emitida por alguna de las partes y sin que mediaran ofensas venezolanas a los agresores».
El canciller argentino no dudó en pronunciarse.
La experiencia latinoamericana
De acuerdo con Quintana, la mayoría de las intervenciones en América Latina, sobre todo hacia finales del siglo XIX y principios del siglo XX, fueron justificadas en nombre de la defensa de los intereses comerciales de los inversores o los ciudadanos europeos o estadounidenses en la región.
En 1862, por ejemplo, Francia comenzó su segunda intervención en México, invocando la suspensión temporal de los pagos de la deuda externa como justificación.


«La Doctrina Drago es un primer pronunciamiento que se hace claramente en contra de la intervención armada para el cobro de deudas públicas».
Ese principio, explica el experto, forma parte de una tradición latinoamericana que aboga por la no intervención de la que el canciller argentino «fue quizás un primer gran exponente».
A él se unen otros juristas destacados, como el también diplomático argentino, nacido en Uruguay, Carlos Calvo, quien en 1868 planteó que los Estados debían estar libres de cualquier tipo de interferencia y que los extranjeros no debían gozar de privilegios ni de protección diplomática en sus reclamos, sino que tenían que seguir los procedimientos establecidos en las jurisdicciones nacionales, como el resto de los ciudadanos.
También sobresale el diplomático mexicano Genaro Estrada, creador en 1930 de la doctrina que lleva su nombre, en la que se pronunció contra la explotación económica y el intervencionismo de las potencias europeas y de Estados Unidos, y defendió la autodeterminación de los pueblos.
El principio de la no intervención está muy asociado con América Latina, señala Quintana, porque fue la primera región del mundo que se independizó.
Su historia de intervenciones la llevó paradójicamente a convertirse en «un paladín de la no intervención» y, en ese contexto, «la Doctrina Drago sentó un enorme precedente».
«Los países de América Latina se independizaron a principios del siglo XIX, con lo cual han estado lidiando con países más poderosos desde hace mucho más tiempo que el resto. Gran parte del mundo se independizó o adquirió la soberanía en los procesos de descolonización iniciados en las décadas de 1950 y 1960».
En la política exterior
El historiador Edgardo Mondolfi Gudat plantea que la Doctrina Drago representó un cambio importantísimo con respecto a la doctrina jus ad bellum, que hace referencia a las condiciones por las cuales un Estado podría recurrir a la guerra o al uso de la fuerza.
A la luz de lo que pasaba en Venezuela en 1902, «Drago vio la necesidad de revisar la doctrina del derecho a la guerra desde el punto de vista del reclamo pecuniario, no territorial».

«Su originalidad versa en que ese derecho a la guerra lo matiza a partir de esta idea de que tener un reclamo contra otro país en términos de deudas no era razón para justificar una intervención armada», le indica a BBC Mundo.
«Eso va a servir de base al desarrollo de toda la doctrina moderna del siglo XX», en la que se va a readaptar la Doctrina Drago para condenar el cobro compulsivo de deudas por la fuerza.
Y no debe verse como un esfuerzo aislado. Mondolfi nos recuerda que paralelamente se estaban celebrando las Conferencias de Paz de La Haya que apuntaban a la importancia del arbitraje internacional para resolver conflictos.
De hecho, la Doctrina Drago fue presentada en la segunda de estas conferencias, la de 1907.
Para Einer Tah Ayala, profesor de Política Exterior de México y América del Norte de la Universidad del Mar, en México, la Doctrina Drago es «un punto medular» de la estructura del sistema internacional.
«Drago ayuda a marcar las pautas de comportamiento de los Estados con respecto a la no intervención y la resolución pacífica de las controversias», le indica a BBC Mundo.
«Si bien la doctrina es una parte importante del derecho internacional, también lo es para la economía internacional y la política exterior».
¿Y cómo se resolvió el bloqueo?
El bloqueo se levantó tras la firma de unos protocolos en los que el gobierno de Estados Unidos sirvió de mediador.
Se firmaron en Washington el 13 de febrero de 1903.
Las potencias involucradas consiguieron que el gobierno venezolano reactivara la amortización del capital e intereses de la deuda, cuenta Buttó.
«Al final de la jornada, Venezuela fue la gran perdedora del asunto, obviamente en lo material y hasta en lo simbólico, pues ni siquiera tuvo la capacidad de representarse a sí misma en las negociaciones correspondientes ya que fueron funcionarios estadounidenses quienes terminaron desempeñando tal papel», indica el historiador.
Pero las potencias involucradas no fueron las únicas que salieron ganando.
Estados Unidos reafirmó su condición de potencia en el continente americano, en sintonía con la Doctrina Monroe que le advertía al mundo no disputar su dominio en la región.
«De hecho, el propio bloqueo naval a las costas venezolanas iniciado en 1902 jamás se hubiese dado sin o el consentimiento previo a tales acciones o sin la postura neutral frente a ellas por parte del gobierno estadounidense».

Haz clic aquí para leer más historias de BBC News Mundo.
Suscríbete aquí a nuestro nuevo newsletter para recibir cada viernes una selección de nuestro mejor contenido de la semana.
También puedes seguirnos en YouTube, Instagram, TikTok, X, Facebook y en nuestro canal de WhatsApp.
Y recuerda que puedes recibir notificaciones en nuestra app. Descarga la última versión y actívalas.












