· Entre las principales actualizaciones metodológicas se incluyen nuevos indicadores en materias de cuidados y conectividad digital, además de la incorporación de una canasta básica saludable.
La seremi de Gobierno de Ñuble, Valentina Pradenas, valoró los resultados del último informe de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica Nacional (Casen 2024), que confirmó una disminución sostenida de la pobreza en Chile, alcanzando los niveles más bajos desde que esta medición se realiza en el país.
De acuerdo con los datos oficiales, entre 2022 y 2024 cerca de 600 mil personas salieron de la pobreza por ingresos a nivel nacional, retomando así la trayectoria histórica de reducción que Chile ha seguido desde 1990 y que sólo se vio interrumpida por el impacto excepcional de la pandemia. La baja se registra tanto en la pobreza por ingresos como en la pobreza multidimensional, y se observa tanto con la nueva metodología como con la anterior, lo que refuerza la solidez de los resultados.
En ese contexto, la vocera destacó especialmente los avances registrados en la Región de Ñuble, un territorio que por años ocupó el primer y segundo lugar con mayores índices de pobreza del país. “Ñuble por mucho tiempo fue la región más pobre de Chile. Hoy vemos avances concretos que dan cuenta de que las políticas públicas están teniendo impacto, pero también somos muy claros en señalar que el trabajo debe seguir enfocado en una mejora general, para que más familias de nuestra región puedan dejar atrás la pobreza de manera definitiva”, señaló la autoridad regional.
El informe Casen 2024 incorpora una metodología más exigente y acorde a la realidad actual de las familias chilenas, alineada con estándares de países desarrollados. En pobreza por ingresos, la tasa nacional disminuyó de 20,5% en 2022 a 17,3% en 2024 con la metodología actualizada, mientras que con la metodología anterior la baja habría sido de 6,5% a 4,9%. En pobreza multidimensional, esta cayó de 20% a 17,7% con la nueva medición, y de 16,9% a 14,6% con la antigua.
Entre las principales actualizaciones metodológicas se incluyen nuevos indicadores en materias de cuidados y conectividad digital, además de la incorporación de una canasta básica saludable, lo que permite observar con mayor precisión las condiciones reales de vida de los hogares y orientar de mejor manera las políticas públicas.
Desde el Gobierno destacaron que estos resultados incluso superan los niveles registrados en 2017, previo a la pandemia, lo que evidencia no sólo la superación de la crisis sanitaria, sino también la recuperación de la senda de reducción de la pobreza.
Asimismo, se enfatizó que la encuesta Casen es un instrumento serio, transparente y confiable, cuya actualización fue el resultado de un proceso técnico e institucional riguroso, respaldado por una Comisión Asesora Presidencial y una Mesa Técnica con participación del Ministerio de Desarrollo Social y Familia, el INE, CEPAL y PNUD.
Finalmente, Valentina Pradenas, subrayó que si bien, la disminución de la pobreza es una noticia positiva, también plantea desafíos importantes. “Medir mejor no empeora la realidad, la hace visible. Contar con datos más precisos nos permite identificar de mejor forma las vulnerabilidades y fortalecer la respuesta del Estado. Reconocer los avances no significa desconocer los desafíos pendientes, sino asumirlos con mayor responsabilidad y foco”, concluyó.












