El 8 de diciembre de 2025 se cumplen 45 años del trágico asesinato de John Lennon. El legendario músico y cofundador de The Beatles fue asesinado a tiros por Mark David Chapman la noche del 8 de diciembre de 1980, frente al edificio Dakota en la ciudad de Nueva York, donde residía.
Tenía 40 años en el momento de su muerte, pero su legado musical y su mensaje de paz y amor siguen vigentes e inspirando a millones de personas en todo el mundo. Cada año, fans y músicos se congregan para rendirle tributo y recordar su inmensa influencia en la música y la cultura popular.
«Me dispararon»
Ante la desesperación, el cantautor intentó refugiarse en el hall del edificio. Subió cinco peldaños hacia el área de seguridad y dijo: «Me dispararon». A continuación, se desplomó. El conserje, Jay Hastings, cubrió al músico con su uniforme, y le quitó las gafas. Y si bien fue trasladado rápidamente al hospital Roosevelt, los médicos no pudieron salvarlo. Tenía tan sólo 40 años.
Como era de esperar, el mundo reaccionó con horror ante el trágico crimen. Miles de fans se congregaron frente al hospital y en la puerta del edificio Dakota. Rompieron en llanto, se abrazaron y formaron parte de una vigilia en la que intentaban entender lo que había ocurrido. Sin duda,
la muerte de Lennon dejó un vacío en la música, la cultura y en el espíritu de toda una generación.
Mark David Chapman, el asesino de John Lennon. En septiembre le negaron la libertad condicional por 14° vez. Foto EFE
Y aunque para la mayoría de las personas lo que ocurrió fue injusto e inexplicable, para el autor del delito todo tenía un sentido, según él mismo confesó en una entrevista décadas después de haber matado al ídolo británico.
Conspiración?
Sin embargo, no son pocos los autores y periodistas que afirman que Chapman fue en realidad parte de una verdadera conspiración de las agencias de seguridad del gobierno de Estados Unidos para deshacerse de personajes molestos, característica que el ex beatle cumplía a cabalidad. Pero ¿Era realmente John Lennon una figura peligrosa para el gobierno norteamericano? A John Lennon, un músico genial con un aura de inconformista y rebelde, se le empezó a considerar problemático en América a partir de 1966, luego que se despachara su famosa declaración que “los Beatles eran más populares que Jesucristo”, lo que provocó que el cuarteto de Liverpool fuera boicoteado por numerosas radioemisoras estadounidenses y que miles de sus discos fueran echados a las hogueras instaladas en plazas públicas de varias ciudades americanas.
Posteriormente, en pleno estallido de la guerra de Vietnam y después de casarse con la artista japonesa Yoko Ono en 1969 en Gibraltar, el matrimonio celebró su peculiar luna de miel en Ámsterdam ante cientos de periodistas pidiendo la paz mundial en la cama de la Suite Presidencial del Hotel Hilton, cosa que repetirían en la cama de un hotel de Montreal. Estos “actos” no fueron comprendidos por algunos sectores más conservadores, que acusaron a Lennon de mofarse de ellos, a lo que éste replicó diciendo que “a mí y a Yoko nos ven como Laurel y Hardy. Y siendo así, nuestra probabilidades son mejores, porque a toda la gente que la toman en serio como Martin Luther King, Kennedy y Gandhi les pegan un tiro”.












