CALI ( COLOMBIA).- Colombia vivió el jueves una sangrienta jornada con dos ataques que dejaron 18 muertos y decenas de heridos en la peor embestida de los grupos armados en la última década. Hacia las 15:00 locales, un camión cargado con explosivos estalló en una calle concurrida de Cali, suroeste, la tercera ciudad más poblada del país.
El ataque contra una escuela militar de aviación dejó seis muertos y más de 60 heridos, según el más reciente balance de la Defensoría del Pueblo. La alcaldía
ordenó la militarización de la ciudad. Imágenes difundidas en redes sociales muestran vehículos en llamas, viviendas destruidas, personas heridas en el piso y gente que huye despavorida en medio del ruido de alarmas y gritos.
Mientras, el gobierno responsabilizó del atentado a la mayor disidencia de las FARC conocida como Estado Mayor Central EMC), al mando de alias Iván Mordisco.
Más temprano, en el noroeste del país, otra facción rebelde al mando de alias Calarcá arremetió contra un escuadrón de la policía que trabajaba en una misión de erradicación de narcocultivos. Armados con fusiles y un dron, derribaron un helicóptero y se enfrentaron a los uniformados en un ataque que dejó 12 policías muertos.
La fiscalía, en el cso del atentado en Cali, anunció la noche del jueves la captura de dos hombres «que habrían participado en la activación de los artefactos
explosivos». Uno de ellos fue «capturado por la comunidad en el lugar de los hechos», dijo en la red social X el presidente izquierdista Gustavo Petro, que incluyó una
fotografía del rebelde detenido.
Agencia Orbe












