El partido en Buenos Aires entre Independiente y Universidad de Chile por los octavos de final de la Copa Sudamericana fue suspendido este miércoles por la noche apenas iniciado el segundo tiempo por graves incidentes en las tribunas. La mala organización, la inacción de la policía y la violencia desplegada por ambas hinchadas se saldó con decenas de heridos. Videos subidos a las redes sociales desde el estadio mostraron cuerpos tirados en la tribuna visitante, donde se ubicaron los hinchas de la U. El embajador de Chile en Argentina, José Antonio Viera Gallo, informó de que “hay al menos un chileno grave” y que, en total, hay nueve ingresados en el hospital. La policía local ha reportado la detención de 111 personas por atentado y resistencia a la autoridad, lesiones, lesiones graves y daños. El partido terminó con el marcador 1-1, resultado que daba la clasificación al equipo chileno.
La violencia comenzó durante el primer tiempo. Unos 3.000 hinchas chilenos, que inexplicablemente habían sido ubicados en una bandeja alta sobre la tribuna de los locales, comenzaron a tirar butacas, piedras y palos hacia los hinchas de Independiente que estaba debajo. Las imágenes de video los muestran incendiando los asientos y hasta arrojando una bomba de estruendo hacia las gradas donde se ubicaban los familiares de los jugadores. Ni la policía ni la seguridad privada del estadio intervinieron. En el arranque del segundo tiempo, que comenzó con demoras, simpatizantes locales entraron al campo de juego para detener el partido. Comenzó en ese momento una verdadera cacería.
Una facción disidente de la barra brava de Independiente entró a la tribuna visitante y comenzó a atacar a los pocos hinchas chilenos que aún estaban en las gradas. Los desnudaron y golpearon. Una imagen de video mostró a un hombre que cayó al menos unos 10 metros hacia el vacío, luego de, aparentemente, haber sido empujado por un hincha de Independiente armado con una especie de fierro. La foto final fue la tribuna con al menos tres cuerpos abandonados en los escalones y chilenos ensangrentados.












