La sala ubicada en el segundo piso del Mercado Techado tiene el privilegio de acoger a tres integrantes de la destacada muestra de la Agrupación Surrealista Cisne Negro: Miguel Ángel Huerta, José Duarte y René Ortega.
La Sala B de la Sala de Arte Mercado Municipal abre sus puertas a un universo de formas y colores donde la realidad se pliega ante el poder desbordante de la imaginación. Una exposición que promete dejar una huella imborrable en el alma de cada espectador.
Durante julio y todo el mes de agosto —con posibilidad de extenderse a septiembre—, la sala ubicada en el segundo piso del Mercado Techado tiene el privilegio de acoger a tres integrantes de la destacada muestra de la Agrupación Surrealista Cisne Negro: Miguel Ángel Huerta, José Duarte y René Ortega.
Un verdadero hito cultural que enriquece el patrimonio artístico de la Región de Ñuble, al reunir la visión de tres pilares de la pintura chilena contemporánea.
“Ellos son artistas connotados. Han expuesto en las principales galerías y salas del país y del extranjero, incluso en el Museo de Bellas Artes y en el Palacio Vergara”, destacó Víctor Sepúlveda, encargado de la Sala de Arte Mercado.
Las obras, nacidas del subconsciente y ejecutadas con técnica impecable, han sido generosamente facilitadas por el coleccionista Daniel Castillo Pacheco y el crítico de arte Alfonso Castellón, cuyo valioso aporte permite hacer accesible esta experiencia estética a la comunidad.
Sepúlveda destacó la magnitud del evento y la presencia de Huerta, Duarte y Ortega en Chillán como un verdadero privilegio, reflejo de la trascendencia que sus trayectorias han alcanzado.
“Sus obras han ocupado páginas completas en revistas especializadas, y el año pasado estuvieron nuevamente en el Vergara, donde el suplemento Arte y Letra de El Mercurio les dedicó una extensa nota. Es un honor tenerlos aquí”, expresó el también pintor y Premio Municipal de Arte.
Sepúlveda agregó que cada lienzo es una ventana a un mundo paralelo, donde lo onírico y lo simbólico se entrelazan, y donde el “Cisne Negro” despliega sus alas para transportar al visitante a una dimensión de contemplación estética pura.












